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martes, 16 de mayo de 2017

7 predicciones de Nostradamus para el 2017


Un químico y farmacéutico llamado Michel de Nostradame público un almanaque nombrado La Profecías. Él escribió más de un millar de versos de cuatro líneas poéticas llamadas “cuartetos”, versos que parecen predecir el futuro. ‘Nostradamus, es famoso por haber comenzado a tener visiones a una edad muy temprana. Se quedaba mirando en un recipiente con agua y mientras miraba en el agua durante un tiempo largo tiempo el “iba recibiendo” las visiones del futuro. 

Según sus creyentes y muchos historiadores, el boticario francés logró predecir muchas cosas importantes que de verdad han ocurrido en los últimos siglos; entre ellas la Revolución Francesa, el ascenso de Adolf Hitler al poder y el 9 / 11. Pero No sólo eso, se cree que el profeta del siglo 16 llegó incluso a predecir la victoria presidencial de Trump. 

Nostradamus predijo la presidencia de Donald Trump


La predicción de Nostradamus sobre Donald Trump, ¿Profecía? 

Ha habido muchos profetas y videntes a través de los tiempos con predicciones maravillosas y terribles. Algunos de las mayores y más precisas profecías que hemos encontrado provienen de las palabras del vidente francés Michel de Nostre-Dame, más conocido por su nombre latino “Nostradamus“

Durante el siglo 16, vio en el futuro muchas grandes calamidades que envuelven al mundo, las guerras mundiales e incluso la elección presidencial de Donald Trump al subir en el poder como Presidente de los Estados Unidos de América. Millones de personas de todo el mundo se sorprendieron por la victoria de Trump luego de una larga y tenaz competencia de elecciones contra su oponente demócrata y ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, los creyentes de Nostradamus dicen que no se sorprendieron porque ya conocían las predicciónes del vidente medieval sobre que Trump sería elegido como el Presidente de los Estados Unidos. 

¿Predijo Nostradamus una invasión extraterrestre en 2017?


Para muchas personas esta profecía comienza dando inicio a la tercera guerra mundial, luego de la llegada a nuestro planeta de seres extraterrestres. Algunos vinculan esta llegada, con el segundo regreso de Cristo. El actual presidente de Rusia, Vladimir Putin, lograría formar un pacto con los extraterrestres invasores, que posteriormente vivirían en paz en la tierra, pero los alienígenas forzarían un cambio de ADN en nuestro genoma, con el fin de volvernos menos agresivos. De igual forma es Putin a quien se lo detalla en esta profecía como el responsable de dar inicio a la tercera guerra mundial. 

viernes, 17 de abril de 2015

Las escalofriantes profecías de la Madre Shipton

Madre Shipton
La mujer que hace 400 años predijo la llegada de Internet y la Tercera Guerra Mundial

La leyenda afirma que Ursula Southeil, quien sería conocida en la posteridad como la madre Shipton, nació en julio de 1488, en pleno reinado del famoso rey Enrique VIII, en una cueva ubicada en la localidad de Knaresborough, Yorkshire, Inglaterra. En calidad de hija ilegítima fue entregada en adopción por su madre biológica a los dos años y desde muy pequeña comenzó a manifestar los dones psíquicos de la previsión y la profecía.

Pero, pese a sus habilidades paranormales y su inteligencia, debido a su condición de mujer, no recibió instrucción como otros famosos videntes contemporáneos de su tiempo, como el célebre Michel de Nostradamus, lo que no le impidió realizar una serie de profecías que se cumplirían indefectiblemente a medida que pasaba el tiempo, como la disolución de la Iglesia Católica en tiempos de Enrique VIII, la caída del cardenal Wolsey, la prematura muerte del hijo de Enrique Eduardo VI, el sangriento reinado de “Bloody” María I, el ascenso de la reina Isabel en el trono de Inglaterra, la llegada de la terrible plaga a Londres en 1665 (“la muerte triunfante cabalga a través de Londres”, escribió la hermana Shipton en un verso), y el dantesco incendio del año siguiente en la misma ciudad; la derrota de la armada española y la llegada al trono inglés de la reina Victoria, entre otros hechos históricos.

A los 24 años Ursula Southeil se casó con el carpintero Toby Shipton, del cual tomó su apellido. Sus visiones acerca del porvenir se hicieron realidad con una claridad impactante y permitieron que se convirtiera en la profeta más temida y venerada de la Inglaterra de la dinastía de los Tudor. Se dice que su nombre se mencionaba en susurros, como si su sola mención anunciara los desastres que anunciaban sus temidas profecías. Con el tiempo, Ursula Shipton, en señal de respeto, sería conocida simplemente como la Madre Shipton.

Al igual que Michel de Nostradamus, para evitar la persecución por el delito de brujería, la Madre Shipton publicó sus profecías en rima y verso. En 1559 escribió una suerte de poema épico, que contenía sus profecías más famosas. La vidente fallecería en noviembre de 1561, en Clifton, Yorkshire, poco tiempo antes que Nostradamus. Fue enterrada, según afirma la leyenda, en tierra no consagrada en algún lugar de las afueras de York. La piedra que se plantó en su tumba tenía la siguiente inscripción: “Aquí yace ella que nunca mintió, cuya habilidad con tanta frecuencia se ha intentado. Sus profecías todavía sobrevivirán y mantendrán su nombre vivo.”

Las profecías de la Madre Shipton

Las profecías de la Madre Shipton fueron publicadas en 1641, casi 80 años después de su muerte. Tres siglos más tarde, varios de sus vaticinios llamaron poderosamente la atención de los estudiosos. En estas líneas, por ejemplo, parece que la profetisa parece anticipar el nacimiento de los automóviles y el auge de algunas actuales aplicaciones de Internet como Twitter y Facebook:

“Los carruajes andarán sin caballos y los accidentes llenarán al mundo de dolor. Los pensamientos volarán alrededor de la tierra en un abrir y cerrar de ojos. Qué extraño y, sin embargo, se harán realidad”.

Otro vaticinio de la vidente inglesa parece anticipar el nacimiento del cine, la incorporación de los aviones y los submarinos a la guerra moderna y la temida llegada de la II Guerra Mundial:

“Cuando pinturas parezcan ser vivas y libremente movibles, cuando los barcos como peces naden bajo el mar, cuando los hombres como las aves crucen los cielos, entonces la mitad del mundo bañado en sangre perecerá”.

La madre Shipton también anticipó en sus profecías el nuevo rol que jugaría la mujer en el tiempo presente, ya emancipada de su tradicional rol de esposa, madre y dueña de casa, además de referirse al auge de la convivencia entre parejas, el aumento de los divorcios y la disminución de los nacimientos y las cifras demográficas:

“En esos asombrosos y lejanos días, las mujeres adoptarán el deseo de vestir como hombres, y usarán pantalones y cortarán sus melenas y cabellos. Cabalgarán a horcajadas con la frente de bronce, como lo hacen las brujas en nuestros tiempos, El amor cesará y ya no se casarán y los pueblos disminuirán al disminuir los bebés”.

Profecías por cumplirse

Los vaticinios de la Madre Shipton, a la luz de los recientes acontecimientos mundiales, parecen tener varias connotaciones proféticas que parecen referirse a nuestro tiempo, aunque, por supuesto, esto está totalmente abierto a la interpretación, ya que algunos estiman que algunos de estos sucesos ya ocurrieron, mientras que otros especialistas afirman que estos mismos hechos están por ocurrir. Como sea que fuere, en los siguientes versos, la vidente parece referirse al creciente poder actual que ostentan las dos grandes potencias del lado oriental del mundo: China y Rusia, además de la llegada de una especie de plaga o enfermedad.

“Los hombres amarillos ganarán gran poder del oso poderoso, a quien ellos ayudarán. Estos tiranos no tendrán éxito en dividir el mundo en dos, más de estos actos nacerá un gran peligro. Y una fiebre intermitente dejará muchos muertos”.

Sin embargo, una de las profecías más aterradoras formuladas por la Madre Shipton tienen que ver con el desencadenamiento de la Tercera Guerra Mundial, un conflicto que, supuestamente, estallaría en el Medio Oriente entre unas pocas naciones, y que, debido a la importancia geopolítica de la conflagración, traería aparejada la intervención norteamericana, lo que degeneraría en una guerra de alcances planetarios. Esa profecía dice lo siguiente:

“Ay, ay, La guerra vendrá de donde mora el turco y el pagano que en feroz riña se enfrascarán buscando como aniquilar sus vidas. Cuando el norte divida al sur y en las fauces del león el águila anide, entonces el impuesto, la sangre y la guerra vendrá a cada humilde hogar”.

Como si lo anterior no fuera lo suficientemente terrible, la madre Shipton también habla del azote que sufrirá la humanidad debido a varios desastres naturales:

“Cuando el hombre se aproxime al último siglo, tres montañas que duermen unirán su respiración y lanzarán hielos, llamas y muerte. Los terremotos engullirán ciudades y los mares subirán e inundarán regiones costeras”.

Sin embargo, la profetisa inglesa que nació hace cinco siglos también se refiere a un supuesto contacto de la humanidad con unos extraños visitantes, extraterrestres quizás, contacto que sería la antesala del nacimiento de una nueva forma de conciencia y, en definitiva, de una nueva era para la humanidad.


“Una serpiente plateada se verá y arrojará hombres de extraño semblante, mezclándose con la nueva tierra… estos extraños hombres aclararán las mentes del hombre futuro. Éstos se mezclarán y mostrarán cómo vivir. Y La edad de oro se iniciará de nuevo”.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Nostradamus

Un profeta sorprende a Europa

Es muy frecuente que los hombres sueñen con conocer el futuro. Después de los adivinos paganos y de los profetas bíblicos viene el tiempo de los magos laicos.
En 1555, aparece en Lyon la primera edición de las Centurias astrológicas, enigmáticos cuartetos Firmados por un tal Nostradamus, que rápidamente se impone corno el mayor de los visionarios modernos.

De médico a astrólogo

Miguel de Nostre-Dame, llamado Nostradamus, de origen judío, nació en 1503 en Saint-Rémy-de-Provence. Sus dos abuelos eran médicos y él estudia medicina en la universidad de Montpellier. En 1526 una epidemia de peste estalla en Languedoc: sana a los enfermos con una abnegación ejemplar, desde Aix hasta Marsella. Se establece en Agen, se casa y conoce a Julio César Escalígero, uno de los hombres más sabios de Europa. Sin embargo, unos años más tarde, pierde a su mujer y a sus hijos, víctimas de una nueva epidemia de peste.
Las profecías de Miguel Nostradamus, portada de la edición original, Lyon., 1555.
Entonces comienza a viajar, según algunos, llegando hasta Egipto, pero, al parecer, sus peregrinaciones solo se limitan al sur de Francia y a Italia. Es quizás durante este vagabundeo que se manifiesta, por primera vez, su don de videncia: un día, al encontrarse con un monje en el camino, habría reconocido en él al futuro Papa Sixto V y se habría arrodillado diciendo: Me arrodillo ante Su Santidad. Al menos es, sin duda, en este período de viajero solitario que su espíritu se exalta hasta el punto que cree poseer el don de predecir el futuro. 

El hombre que predijo su muerte

En 1546, se establece en Salos, dos años después vuelve a contraer matrimonio: abre un consultorio médico que prospera rápidamente; sin embargo, se inclina hacia las observaciones astrológicas. En ese tiempo redacta primero un almanaque con presagios (1550), luego sus Centurias, probablemente como resultado de las visiones que tiene durante sus desvelos nocturnos. Pronto su trabajo causa sensación, y, en julio de 1556, Catalina de Médicis, apasionada por el ocultismo, manda llamar al adivino para que establezca el horóscopo de sus hijos.
Anuncia entonces que tres de ellos reinarán, sorprendente predicción que será confirmada: los tres niños subirán al trono con los nombres de Francisco II, Carlos IX y Enrique III. Cuatro años más tarde, en 1559, estando Nostradarnus ya de vuelta en su hogar, el rey Enrique II, padre de los niños muere en un torneo. La visera mal cerrada de su yelmo dejó pasar la lanza de su adversario, el conde de Montgomery, y el soberano agoniza, durante diez días, con el ojo reventado y una herida en la cabeza. Los contemporáneos recuerdan entonces la extraña predicción del 35° cuarteto:

“El león joven al viejo vencerá,
En campo bélico en duelo singular:
En jaula de oro le reventará los ojos
Dos clases una, luego morir, muerte cruel”.

En el año 1564, Carlos IX encarga a Nostradamus la importante misión de ser médico de cabecera del rey. Es un empleo de mucho prestigio, se encuentra en el apogeo de su fama, adulado por poetas como Ronsard. Dos años más tarde muere cuando regresaba de una misión en Arles. Nuevamente un cuarteto parece haber predicho su fin:
“De vuelta de la embajada que el rey le encomendó
Ya nada hará, se habrá ido hacia Dios
Parientes cercanos, amigos, hermanos de sangre
Encontrado totalmente muerto al pie de la cama”. 

La carta de Nostradamus a su hijo César

«Tu llegada tardía, (...) hijo mío me causó muchos y continuos desvelos nocturnos para escribirte y dejarte estas memorias (...) a partir de lo que la divina esencia me dio a conocer con la ayuda del movimiento de los astros (...) Escribí libros de profecías que contenían, cada uno, 100 cuartetos astronómicos que quise escribir en forma confusa, y que constituyen vaticinios perpetuos de hoy al 3797. (,..) Sin embargo, hijo mío, (...) quiero que sepas que los hombres letrados se burlarán tanto de la manera en que encontré al mundo antes de la conflagración mundial que traerá consigo tantos bombardeos y revoluciones violentas que no habrá país que no haya sido tocado por los problemas y esto durará hasta que todo haya muerto excepto la historia y los lugares. (...) Disminuirán las lluvias y caerá del cielo tal cantidad de fuego y de proyectiles incendiarios que nada escapará al incendio. Y esto sucederá antes de la última conflagración. (...) Volverá la monarquía, luego la edad de oro.

Y mañana... 

Las Centurias que van en constante aumento desde la primera edición hasta la muerte de Nostradamus, son conjuntos de cuatro versos agrupados en grupos de cien (y de ahí el titulo de la colección). La edición definitiva de las obras de Nostradamus incluye la Carta a César (hijo de Nostradamus), Epístola al muy Invencible, al muy Poderoso y muy Cristiano Enrique Segundo, rey Francia. Las propias Centurias (que completaron 12), los Presagios (141 cuartetos) y finalmente los Sextetos (58 estrofas de seis versos). Muchos términos latinos afrancesados están mezclados en la lengua del siglo XVI, lo que no facilita la interpretación de las predicciones, que el propio astrólogo ha redactado voluntariamente de manera oscura, con el fin de evitar cualquier tipo de persecución. En el prefacio de la edición de 1555, manifiesta el miedo de ser perseguido por la Iglesia, y se defiende contra las acusaciones de hereje que se hacen en su contra. También afirma no poseer ningún libro de magia. 
Catalina de Médicis y su astrólogo, grabado de E. Blanche (colección particular)
Las profecías cubren la historia de Francia hasta comienzos del siglo XXI, las hay en menor cantidad para la historia de Europa y del mundo. Para los incondicionales del mago, efectivamente algunas se cumplieron; Michel de Nostre-Dame habría previsto la huida de Luis XVI a Varennes, el advenimiento de Napoleón I y luego la instauración de una república después de la caída de la monarquía.

En cuanto a nuestra época, y precisamente los años que vendrán, los comentaristas creen que en los cuartetos se anuncian cosas poco tranquilizadoras: se producirá un tercer conflicto mundial, que comenzará en el Medio Oriente y durante el cual Marsella y París serán destruidas; y la llegada del Anticristo a la Tierra. Jean-Charles de Funtbrune, uno de los exegetas más conocidos de Nostradamus, fija esta llegada para 1999. Dentro de poco se sabrá si las profecías de las Centurias son exactas, a menos que los comentaristas más autorizados no se dejen engañar por sus sentidos.

Profetas y visionarios

Desde la Antigüedad, muchos profetas tuvieron su hora de gloria. Algunos fueron desmentidos y otros comprendidos a posteriori, cuando el hecho que se pretendió anunciar ya se ha producido.
El Apocalipsis . El texto atribuido al apóstol san Juan es el más famoso de los escritos proféticos contenidos en la Biblia. Describe el fin del mundo con le llegada de los Cuatro Caballeros que provocan destrucciones y hambrunas, y luego la venida de la Bestia inmunda. Sin embargo, luego de una batalla en Armagedón, Cristo volverá a la Tierra (parusía) y su reino inaugurará un periodo de paz infinito.
La profecía de los papas . Durante mucho tiempo, el autor de este texto fue identificado con san Malaquías, primado de Irlanda. Compuesta de 111 anuncios, se refiere a los papas electos después de 1144. Cada anuncio está consagrado a un papa, la profecía se interrumpe en el 112°, ya que entonces se dice que se producirán grandes trastornos que ensangrentarán al planeta y pondrán fin a la lista de sucesores de san Pedro. Deberíamos preocupamos si pensamos que Juan Pablo II es el 110 papa enumerado... sin embargo, actualmente sabemos que el manuscrito de La profecía de los papas es una falsificación que data de la segunda mitad del siglo XVI.
Edgardo Cayce (1877-1945). Este hombre, uno de los visionarios más famosos de la época contemporánea, se manifestó tanto por sus dones de curandero como por sus «lecturas», informes de visiones que obtiene mientras se encuentra sumido en un sueño hipnótico. Profetizó en particular que, entre 1956 y 1998, violentos terremotos y maremotos dañarían la corteza terrestre y que California, Nueva York, así como una parte de Japón serian destruidos. Las riberas del Mediterráneo también serian afectadas. Cayce afirmaba, incluso, que el futuro del mundo vendría de Rusia, la que, liberada del comunismo, se aliaría con Estados Unidos en contra de China. 

lunes, 7 de noviembre de 2011

Rasputín


Grigori Yefimovich Alias Rasputín


Nació en Pokróvskoie (Siberia) el 29 de julio de 1871. Hasta 1901 fue campesino y se dedicó a predicar sus enseñanzas, su fama creció y en 1905 fue presentado a la corte donde la zarina Alejandra Fiódorovna lo adoptó como su consejero particular. Influyó tanto en ella que le hizo creer que con sus menjurjes iba a curar a su hijo Alexis (heredero al trono) que tenía hemofilia.
En 1911 tenía tanto poder sobre la familia real que designó a varios funcionarios los cuales no respondían a las expectativas del reino. Cuando el Zar Nicolás II dirigió al ejército ruso durante la primera Guerra Mundial, quedó a cargo del gobierno. Fue famoso por sus orgías y se le conocía con el apodo del monje loco. Fue asesinado por un grupo de aristócratas rusos que lo invitaron a una cena la noche del 29 de diciembre de 1916.
Es de suponer que nunca lo sabremos con exactitud, pero como del hombre lo único que pervive es su obra y por sus obras se le conoce, e identificando a Rasputín con los hechos de su existencia, diremos que pese a toda la leyenda negra, Grigori Yefimovich tuvo una vertiente indiscutida de sanador y profeta.
Tal vez, en este enigmático campesino siberiano, la ley pendular del Yin y el Tang se daba en toda su amplitud y en él había luz y oscuridad alternativas.
Se afirma que curaba la hidrofobia, que volvía fértiles a las mujeres ancianas y otros muchos más prodigios que han llegado hasta nosotros y, en su tiempo, a los oídos de la zarina Alexandra vía de la gran duquesa Anastasia –no confundir con la desdichada hija de los zares, del mismo nombre-, su confidente.
            La emperatriz, cuyo único hijo varón está enfermo de hemofilia, recurre a un “milagro” de Rasputín para aliviar los sufrimientos del pequeño zarevich que por aquel entonces cuenta tres años de edad, y, a distancia, y por medio de la oración, Grigori Yefimovich, frena una crisis del ilustre enfermito mejorándose éste posteriormente, ello convence a la zarina que cae bajo su poderoso influjo, y el resto ya es historia...

Merlín


          El primer texto en el que se menciona a Merlín es la Historia de los reyes de Britania,de Geoffrey de Monmouth. Se publicó en 1138 y enseguida se convirtió en una de las obras más influyentes de la Edad Media
Su autor, un clérigo de origen galés, fue nombrado obispo en Londres y destacó como un apasionado defensor de las tradiciones celtas. De hecho, su tierra pasaba por ser el último reducto en toda Inglaterra que mantenía las leyendas y la forma de vida de esa cultura ancestral tras la invasión anglosajona.
Su mente albergó la idea de escribir una historia de los reyes celtas más sobresalientes con el fin de evitar que aquella época gloriosa cayera en el olvido. De entre ellos destacaba poderosamente la figura de Arturo. Al iniciar su proyecto, Geoffrey de Monmouth descubrió que apenas existían fuentes escritas de las que extraer documentación, por lo que recurrió a su inventiva y creó un relato que se desarrollaba durante varios siglos y en el que se mezclaban episodios y personajes reales con otros claramente ficticios.
Uno de los libros que cayó en sus manos fue La profecía de Britania, obra del año 930 en la que se reunían diversos vaticinios que presagiaban la caída de los anglosajones y el resurgimiento de los celtas británicos. Uno de aquellos presagios se atribuía a un tal Myrddin, hombre que había gozado de una gran reputación siglos atrás y que era autor de otras profecías, en su mayor parte oscuras.
Cautivado por esta figura, Geoffrey de Monmouth decidió incorporar el personaje de Myrddin a su Historia de los reyes de Britania bajo el nombre de Merlín y lo enlazó con el relato del rey Arturo.
Así nació la leyenda, que, como hemos visto, se basa en un personaje real. En la historia de Arturo y sus célebres caballeros, Merlín ocupa una posición primordial: es quien propicia el nacimiento de Arturo ayudando a su padre, Úter Pendragón, a conquistar mediante hechizos a su enamorada, además de quien cuida del joven rey, quien le asesora y quien le ayuda a vencer a sus enemigos.
Tan grande fue el éxito de la obra de Geoffrey de Monmouth que se realizaron cientos de copias manuscritas para distribuirlas por toda Europa. Después, los nombres de Arturo y de Merlín serían recogidos por otros autores aumentando su leyenda. El más importante de aquellos libros posteriores: La muerte de Arturo, escrito en el siglo XV por Sir Thomas Malory.

Merlín el profeta

Durante la Edad Media y algún tiempo después se creyó firmemente que Merlín había sido un personaje real del siglo V, autor de una serie de profecías que circulaban por el continente. Los comentaristas franceses sostenían que estas se habían cumplido con exactitud y los italianos lo elevaron a la altura de profeta bíblico, como Isaías. Hoy no es así, pero la pregunta sigue en pie: ¿quién fue realmente este personaje? La hipótesis más aplaudida sostiene que se trata de un profeta antiquísimo –ya se le menciona como tal en el siglo IX– que actuó bajo un nombre diferente al de Merlín, por supuesto. Para corroborarla basta la existencia real de los vaticinios mencionados. Sus profecías, escritas a finales del siglo V, han sido recopiladas. Ocupan diez páginas escritas en latín y se dividen en dos partes sin transición visible entre ambas. Muchas de ellas describen cómo serán expulsados de la isla los anglosajones, así como la llegada de un libertador,
El Jabalí de Cornualles –primera alusión al rey Arturo–, cuyas hazañas servirán “de alimento a los narradores”. Hasta el momento los estudiosos de su obra no han logrado alcanzar un acuerdo sobre la precisión de las interpretaciones y, mucho menos, sobre su cumplimiento. El problema radica en que este profeta utiliza un lenguaje oscuro, abstracto, plagado de menciones a animales y seres mitológicos como el dragón. “Descenderá el zorro de las montañas, se transformará en lobo y, con el pretexto de mantener una conversación con el jabalí, se acercará taimadamente a él y lo devorará por entero”, reza una de ellas. Otras parecen más claras, como la que dice lo siguiente:
“El Canal de la Mancha se hará tan estrecho que la gente podrá mantener una conversación de orilla a orilla”. Para los más entusiastas, se trata de una clara alusión al actual túnel trazado bajo el Canal. Sus profecías siempre terminan entre inundaciones y tormentas, lo que no equivale al fin del mundo. A pesar de esta falta de claridad, se ha comparado a su autor con Nostradamus. Incluso se ha llegado a aventurar que este no habría existido sin el primero o, al menos, que no habría gozado de tanta popularidad.
A este enigmático personaje se le atribuyen numerosas profecías. Escritas cerca del año 400 de nuestra era. Las que fueron atribuidas a el Mago Merlín, fueron recopiladas por Volta en el año 1450.

Nostradamus


Michael Nostradamus nació un 14 de diciembre de 1503. Fue un médico y astrólogo francés cuyas predicciones del futuro han fascinado a la gente durante siglos.
Médico, astrólogo y adivino francés, nacido en Saint-Rémy de Provence y muerto en Salon. Su nombre verdadero era Michel de Notredame, y nació en el seno de una familia de judíos convertidos al cristianismo en la que hubo varios médicos de gran celebridad.
Tras aprender los rudimentos de la ciencia médica con uno de sus abuelos, estudió en Aviñón y en la Escuela de Medicina de Montpellier. La peste de 1525-1529 le obligó a salir de aquella ciudad y a ejercer como médico, aunque no había obtenido todavía de forma oficial su título, en Narbona, Toulouse y Burdeos. Cuando Montpellier quedó liberada de la epidemia de peste, regresó a esta ciudad, donde por fin obtuvo el título de doctor, y a continuación se estableció en Agen.
 En esta otra ciudad se casó y tuvo dos hijos, pero muy pronto fallecieron ambos, al igual que su mujer, lo cual le llevó a emprender un largo viaje de más de diez años en que procuró olvidar sus desdichas familiares y profundizar en sus conocimientos médicos y astrológicos.
En el año 1544 volvió a casarse con una bella heredera de Salon, ciudad en la que fijó su residencia. Su nuevo casamiento le procuró un período de paz y de comodidad muy fructíferos, además de varios hijos que nacieron con el paso del tiempo. Cuando al año siguiente volvió a estallar la peste, sus servicios fueron requeridos en diversas ciudades francesas. En Lyon fue donde cosechó sus mayores éxitos y donde mayor fama ganó, aunque diversas rivalidades y pleitos con varios colegas celosos de su fama le obligaron a volver a Salon, donde se dedicó a escribir diversas obras médicas. En su refugio, profundizó todavía más en bibliografías astrológicas y adivinatorias, y comenzó a redactar él mismo sus célebres Prophéties ("Profecías"), cuya primera edición, que incluía siete "centurias", vio la luz en el año 1555.
Las Prophéties son una obra escrita en verso, en un estilo oscuro y artificioso, y con contenidos enigmáticos que intentaban adivinar el futuro de Francia y del mundo hasta el año 3797, en que se produciría supuestamente el Apocalipsis. Una de sus más célebres predicciones se refiere a la destrucción de Occidente que causarían los pueblos mongólicos del Oriente en el año 1999. Según explica el propio adivino en la primera centuria, su técnica adivinatoria se basaba en sentarse delante de un trípode frente al cual había un recipiente de cristal con agua, hasta que llegase, en forma de llama luminosa, la inspiración profética. Pese a su escasa inteligibilidad, su obra alcanzó una popularidad instantánea que llegó hasta la corte, lo que explica que Catalina de Médicis invitase en seguida al astrólogo a París y allí le cubriese de honores y distinciones. Extraordinaria impresión causó el hecho de que hubiese profetizado la muerte de Enrique II a causa de las heridas recibidas en un torneo. Ello le convirtió en uno de los hombres más apreciados y solicitados de la corte.
En 1558 publicó una nueva edición de su obra, con tres centurias añadidas, que no hicieron sino acrecentar su fama. En el año 1564 le visitaron en su casa de Salon Carlos Manuel de Saboya, la princesa Margarita y el mismo Carlos IX, que le nombró su médico personal. Pero las envidias y celos de muchos colegas lograron, sin embargo, que sobre su persona y su obra gravitasen siempre dudas y existiese una polémica permanente. Durante su vida, nunca faltaron las voces que le denunciaron como impostor y defraudador profesional. Esas críticas aumentaron, lógicamente, tras su muerte, y un siglo después de ella, personajes como Pierre Gassendi demostraron que algunos de sus horóscopos contenían errores muy importantes. A pesar de ello, sus Prophéties siguieron siendo una obra de inmensa popularidad, que se ha estado reeditando, analizando y estudiando desde entonces hasta hoy, y que ha sido traducido a numerosísimas lenguas.
A Michel de Nostradamus se le atribuyen otras obras, aparte de sus célebres Prophéties: el Traité des fardements ("Tratado de maquillajes") (Lyon, 1552), Le remède très utile contre la peste et toutes fièvres pestilentielles ("Remedio muy útil contra la peste y contra todas las fiebres pestilenciales") (París, 1561), y el Traité des singulières recettes pour entretenir la santé du corps ("Tratado de recetas singulares para mantener la salud del cuerpo") (Lyon, 1572).
Michel de Nostradamus fue padre de otro astrólogo del mismo nombre, llamado "El Joven", que publicó, todavía en vida de su progenitor, un Traité d´astrologie ("Tratado de astrología") (París, 1563), y profetizó que el pueblo de Pouzin sería devorado por las llamas. Fue sorprendido cuando él mismo se encargaba de prenderle fuego para ver cumplida su profecía, y ejecutado de manera inmediata en 1574. Otro de sus hijos fue el pintor Cesar (1555-1629), gentilhombre de cámara de Luis XIII y autor de un retrato de su padre que se conserva en Aviñon.

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