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sábado, 26 de mayo de 2018

Secretos escondidos en las mayores obras de arte

Los misterios más secretos escondidos en las mayores obras de arte del Mundo.

La última cena, de Leonardo da Vinci

Una pintura que muestra a Jesús en la última cena con sus apóstoles y que se cree esconde claves sobre el fin del mundo. Mediante un puzle matemático oculto, es posible descifrar que, según Da Vinci, el fin del mundo se dará en el año 4406.

Muy bien, lo que estamos a punto de contarles es endemoniadamente raro.

miércoles, 17 de enero de 2018

El incidente del Paso Dyatlov


Según el investigador Igor Burtsev, él yeti fue el causante del incidente del Paso Dyatlov

Han pasado más de cinco décadas desde el misterioso suceso que se conoce como el incidente del Paso Dyatlov, donde nueve esquiadores perecieron en los Montes Urales. Pero los detalles, que se basaban principalmente en los diarios de los excursionistas, así como los registros de los investigadores soviéticos, fueron realmente escalofriantes.

miércoles, 26 de abril de 2017

“AL-NASLAA”: La roca en perfecto equilibrio


Ubicado en el Oasis Tamya en Arabia Saudita, es un megalito llamado AlNaslaa. Está perfectamente dividido por la mitad y tiene símbolos curiosos retratados en su superficie.

Si eso no era suficiente, las dos rocas divididas por la mitad con precisión láser han logrado permanecer en pie durante siglos, y de alguna manera están perfectamente equilibradas. Las piedras se dividieron por la mitad con una precisión de tipo laser como si alguna inteligencia avanzada hubiese hecho tan impresionante trabajo.

viernes, 7 de abril de 2017

Ciudades que jamas han podido encontrarse parte 2

Seguimos aquí con otras ciudades legendarias americanas, algunas con referencias históricas más sólidas que otras, pero todas las cuales impulsaron incontables sueños y misiones para encontrarlas.

Paititi, el paraíso de los Incas


De acuerdo con las tradiciones Incas, había una ciudad en las vertientes orientales de los Andes que sería el último refugio del héroe legendario Inkarri, quien se habría retirado a las selvas del Amazonas tras fundar Cusco. La ciudad estaría ubicada en algún lugar entre las actuales fronteras de Perú, Bolivia y Brasil.

Ciudades que jamas han podido encontrarse parte 1

Machu Picchu, una ciudad perdida que sí fue encontrada
Huellas del pasado

Poco nos queda del pasado más que una serie de retazos. Ruinas, restos arqueológicos y de vez en cuando documentos escritos que nos brindan muchísimos detalles sobre estas sociedades son todo lo que tenemos para comprender el pasado. Por esta razón la Historia es, en verdad, un viaje a un mundo desconocido.

A lo largo de las grandes exploraciones, muchos aventureros se encontraron con antiguas leyendas de sociedades perdidas y relatos de antiguos moradores que eran más sabios, más bellos, más pacíficos y más poderosos que sus sucesores. Normalmente estas personas habrían habitado en gigantescas urbes legendarias de las que no quedaba más que la voz, acallada por siglos de olvido.
Sin embargo, muchas de estas ciudades perdidas tendrían una base histórica e incluso habrían sido vistas por algunos exploradores que se negaban a creer que fuesen solo leyenda. Veamos algunas ciudades perdidas:

lunes, 5 de diciembre de 2016

Boriska, el niño de Marte


"Desde la infancia temprana, tuvimos un montón de libros de astronomía. Cuando tenía 3-4 años de edad él abrió estos libros y empezó a decir los números de galaxias aunque estuvieran en Latín. Eso fue sorprendente" -dice la madre de Boriska

Recuerda su pasado extraterrestre


Muchacho recuerda su pasado como un ser extraterrestre de Marte y proporciona detalles fascinantes

"Desde la infancia temprana, tuvimos un montón de libros de astronomía. Cuando tenía 3-4 años de edad él abrió estos libros y empezó a decir los números de galaxias aunque estuvieran en Latín. Eso fue sorprendente" -dice la madre de Boriska

El Cráneo de Sealand

El polémico Cráneo de Sealand todavía plantea muchos interrogantes. ¿Será de origen extraterrestre?


Uno esperaría que los científicos salten en la ocasión para examinar a fondo uno de los cráneos más extraños descubiertos en los últimos años, pero parece que muy pocos estudiosos están interesados en el llamado cráneo Sealand.

Este cráneo muy extraño y polémico se encontró en julio de 2007 en Olstykke, Dinamarca, por trabajadores que estaban reemplazando las tuberías de alcantarillado en una casa.

martes, 24 de noviembre de 2015

El alma existe y no muere

Científicos demuestran que el alma existe y dicen: “El alma no muere, sino que vuelve al universo”


Dos científicos de renombre internacional dicen que pueden probar la existencia del alma.

viernes, 13 de noviembre de 2015

El misterioso caso de los niños Sodder

Si ya es agónico para una familia ver como desaparece uno de sus hijos, hoy quiero compartir con vosotros una dramática historia, la historia de una familia que vio como cinco de sus hijos desaparecían la misma noche... Un día antes de Navidad de 1945. Hoy conoceremos la historia de los niños Sodder.


Esta terrible historia tiene su comienzo el día antes de Navidad de 1945, en casa de la familia Sodder. El matrimonio tuvo diez hijos, pero un terrible incendio en su casa de Fayetteville, West Virginia, la redujo a cenizas. Tras el incendio, cinco de los hijos nunca volvieron a ser vistos.

sábado, 10 de octubre de 2015

El Puente de los Perros Suicidas


¿Por qué se han suicidado cientos de perros saltando al vacío desde el puente?
A unos quince metros por encima del río Clyde, en el Milton Town, al oeste de Dunbartonshire en Escocia, yace el Puente Victoria, mejor conocido como el “Puente Overtoun”, un puente famoso porque, desde 1950, muchísimos perros (algunos dicen que más de 500) se han suicidado en él, saltando siempre en días claros y soleados, curiosamente desde el mismo punto, ubicado entre los dos últimos parapetos del lado derecho. En todo caso, aunque quizá nunca haya una cifra oficial de perros muertos debido a la falta de registros, tan solo en el 2005 murieron cinco perros en un espacio de seis meses. ¿Qué los mueve a saltar?, ¿acaso hay espíritus merodeando por el lugar, extraños campos magnéticos o impregnaciones energéticas de tristeza, suicidio y desesperación?, ¿es Overtoun un sitio en que se vuelven más delgadas las barreras que nos separan del más allá?...

domingo, 4 de octubre de 2015

Significado de la Estrella de cinco puntas

Pentáculo

El simbolismo esotérico es muy rico en conocimientos milenarios. Los talismanes, amuletos, jeroglíficos, simbología astrológica y mágica, encierran un poder y misterio que debe conocerse.

Pequeños objetos o escrituras encierran grandes misterios. El símbolo de Om, escrito en sanscrito, se ha hecho mundialmente conocido, igualmente la estrella de 5 puntas, como talismán o amuleto, que recibe los nombres de pentáculo, pentagrama, pentalfa, pentángulo, entre los más difundidos.

Dentro de los misterios de la Biblia se le relaciona con la manzana de Adán. Es muy curioso que cuando cortas una manzana transversalmente por el medio, aparece la estrella de 5 puntas que forman la cavidad de sus semillas.

jueves, 25 de junio de 2015

¿Existió una civilización que convivió con los dinosaurios?

El hombre siempre ha soñado con encontrar aquellas fabulosas remotas civilizaciones que cuentan múltiples mitos y leyendas.  Y a pesar de los miles de años transcurridos y de las múltiples catástrofes sufridas por este planeta a lo largo de su dilatada historia, todavía se van encontrando vestigios que ayudan a completar el puzzle. Generalmente  se encuentran esporádicas y limitadas pruebas de la existencia de otros hombres y de otras culturas e imperios remontándonos en el pasado hasta  unos 15.000 años.
Una de las últimas sorpresas que nos ha deparado la  Paleontología ha sido el descubrimiento del «hombre de Leakey», en Olduvai (Tanzania),  de una edad estimada máxima de un millón de años. Pero este hallazgo de los Leakey, eminente familia  de paleontólogos y antropólogos, constituye tan sólo un hecho aislado.  Aunque luego se han encontrado otros restos más antiguos de homínidos en distintas partes del mundo que han ampliado la posible antigüedad del hombre hasta unos pocos millones de años.
Evidentemente esta antigüedad del ser humano en la Tierra anula cualquier posibilidad de coexistencia con los grandes dinosaurios.

Por otro lado los paleontólogos se siguen preguntando por qué estos animales prehistóricos tan numerosos y resistentes desaparecieron súbitamente de la faz de la Tierra. ¿Cómo puede explicarse este singular hecho? La repentina extinción de estos millones de gigantescos saurios que dominaban los antiguos continentes del planeta era, en efecto, una incógnita fascinante. Muchos de esos gigantescos saurios habrían permanecido o se habrían transformado, adecuándose a las nuevas necesidades de sus hábitats. Pero nada de eso ocurrió.
 En 1980 un grupo de investigadores liderados por el físico Luis Álvarez (Premio Nobel) descubrieron, en las muestras tomadas por todo el mundo de las capas intermedias entre los períodos Cretácico y Terciario de hace 65 millones de años, una concentración de iridio cientos de veces más alta que lo normal. El final del cretáceo coincide con la extinción de los dinosaurios y de los ammonites.


Plantearon así la llamada “Hipótesis de Álvarez”, conforme la cual la extinción de los dinosaurios y de muchas otras formas de vida habría sido causada por el impacto de un gran meteorito contra la superficie de la Tierra hace 65 millones de años. El nombre de la hipótesis se debe a los dos científicos que propusieron la hipótesis en 1980: Luis Álvarez y Walter Álvarez (padre e hijo).
Para demostrar esta hipótesis, las investigaciones se centraron en encontrar una capa en la corteza de la Tierra con niveles elevados de iridio. Los niveles del iridio son generalmente más altos en asteroides y otros objetos extraterrestres. La evidencia del iridio fue descubierta anteriormente al descubrimiento del cráter de Chicxulub, en la península de Yucatán.
Por tanto, si consideramos  que el último dinosaurio murió hace unos 65 millones de años, y que los hombres u homínidos (que se sepa) habitaron la Tierra desde  hace unos 4 millones de años, entonces parece imposible que un hombre jamás hubiera visto un dinosaurio. Sin embargo, hay evidencias de que realmente los hombres y los dinosaurios vivieron juntos en el pasado. Y esto solo se puede explicar con dos alternativas: o el hombre ha estado en la Tierra hace más de 65 millones de años o han existido dinosaurios hasta épocas mucho más recientes de lo que pensamos.
Juan José Benítez (Pamplona, 7 de septiembre de 1946) es un periodista español, conocido por sus trabajos en ufología y su serie de novelas Caballo de Troya. En 1975 escribió su obra “Existió otra Humanidad”, en la que he basado parte de este artículo.


Se han encontrado dibujos en cuevas, en la región del Gran Cañon del Colorado y otros lugares, que parecen mostrar dinosaurios, mamuts y otros animales extintos. Asimismo, hay una cantidad de leyendas que parecen relatos de encuentros entre hombres y dragones, una versión mitológica de los reptiles gigantes.
 En la epopeya de Gilgamesh (3000 aC) se dice que mató a un dragón gigante que devoraba árboles y otras plantas. En dos capítulos del libro de Daniel en la Biblia hay un recuento de un dragón que los babilonios adoraban. Alejandro Magno y su ejército dijeron que encontraron un dragón que estimaron tener una largura de 33 metros, un una cueva en la India. En China hay una gran cantidad de leyendas y dibujos que indican que reptiles gigantes vivieron allá en el pasado. Incluso mencionaban que una familia real usó algunos reptiles grandes para tirar de su carruaje.

También la gente de los países nórdicos construyó sus barcos con representaciones de dragones marinos. Se habla de  un tipo de dragón que tenía grandes patas traseras y patas delanteras cortas, igual como sabemos que existieron por los huesos fosilizados. De relatos más recientes tenemos recuentos de héroes que mataron dragones. Se dice que Beowulf y San Jorge mataron dragones y sus descripciones corresponden de manera notable con las reconstrucciones modernas de varios tipos de dinosaurios.

Del el siglo 10  d.C. nos llega un relato irlandés en que hay una descripción de un estegosaurio. Nerluc, en Francia, debe su nombre de un hombre que mató un dragón cuya descripción es muy parecida a esa de un triceratops. Libros de ciencia y escritos de naturalistas del siglo XIV indican que los dragones eran aún animales vivientes, aunque ya casi extinguidos.

Hay varios recuentos de reptiles voladores en la historia. Herodoto describió correctamente las características de un reptil reconocido por restos fósiles en tiempos modernos. La tribu de los Sioux se refiere a un pájaro de trueno. Su descripción y dibujos coinciden con ese dinosaurio volador que hoy llamamos teranodon. En Inglaterra se reportó un  reptil volador durante el siglo XV.
También actualmente hay informes de testigos que han visto algunos tipos de reptiles gigantes, caminando, nadando o volando, en Australia y en África,  cerca de bosques tropicales, en varios lagos del mundo y en el mar. El más famoso lugar es Loch Ness, donde miles de personas han visto y fotografiado un monstruo, que parece un tipo de Plesiosauro. Pero, no es el único lugar, y hay miles de testigos que han visto reptiles gigantes en otras partes del mundo.


Pero todos estos descubrimientos y relatos han quedado empequeñecidos, aunque la ciencia oficial los ignora, por los descubrimientos efectuados hace unos cuantos años en un lugar de Perú, situado  en un desierto blanco y pedregoso del Departamento de Ica, por el doctor Javier Cabrera. Ica es un departamento que está ubicado al oeste del Océano Pacífico  y al  norte de la región de Nazca, lugar famoso por sus enigmáticas pistas  El doctor Cabrera habría descubierto la más sorprendente prueba de la existencia de otra civilización que pobló el planeta posiblemente hace  millones de años, ¡en la época de los Dinosaturios!

A diferencia de los restos antes mencionados a los que se aplican una serie de teorías y conjeturas sobre la existencia de homínidos remotos. Esta vez se trataba de múltiples pruebas materiales. El doctor Cabrera había logrado reunir en su casa de la ciudad de Ica hasta un total de 11.000 piedras en las que aparece grabado el más antiguo mensaje del que tenemos noticia.


Son once mil piedras de todos los tamaños en donde una remota civilización recopiló sus conocimientos. Hay desde algunas muy pequeñas, de apenas 50 ó 100 gramos, hasta otras de 40 o más kilos. Y en ellas pueden verse grabados con conocimientos en astronomía, zoología, medicina, biología, etc…  Y viéndolas se tiene la impresión de que la vida en el planeta probablemente llegó del espacio.

Las piedras de Ica describen una civilización que al parecer habría llegado a convivir con los dinosaurios. En una de las piedras se muestran  grandes saurios prehistóricos. Allí se explica la manera de destruir al stegosaurus, un saurio prehistórico perteneciente a la rama de los dinosaurios blindados y que vivió en el período Jurásico. En el altorrelieve de la amarillenta piedra pueden distinguirse las placas óseas verticales que se extendían a todo lo largo del lomo del animal, así como la doble fila de placas que protegían a este dinosaurio. Y también vemos en su cola una serie de pinchos, que le servían como arma defensiva.


Esta civilización también grabó el ciclo biológico del stegosaurus no sólo para ofrecer un conocimiento de zoología, sino también para explicar que la única forma de exterminar a este saurio era destruyéndolo desde sus formas más primitivas. Puede verse  una  hembra del stegosaurus, que se diferencia del macho por su cuello más largo, así como también el proceso de metamorfosis que sufrían las crías. Junto al stegosaurus adulto también grabaron las crías.  Primero sin patas, luego con las dos patas anteriores y después con las patas posteriores. A esto se le  llama metamorfosis.

Sin embargo la Paleontología enseña que los reptiles prehistóricos no experimentaban metamorfosis.  Los nuevos saurios nacían de un huevo, pero ya con su forma definitiva. Por lo tanto lo que se indica en las piedras no encaja con lo que enseña la ciencia actual. Hasta ahora habíamos creído que los reptiles prehistóricos nacían de los huevos con sus formas completas. Pero estos grabados nos están mostrando lo contrario.


Nadie podría reflejar un conocimiento tan exacto del ciclo biológico de un animal si no lo hubiera observado meticulosamente. En una de las piedras varios hombres portan armas y están hiriendo al animal, ya que se supone que estos grandes saurios amenazaban la vida de aquella civilización.

Durante la Era Secundaria muchas especies de estos enormes saurios se extendieron por todos los continentes y mares. Y el hombre de aquel tiempo suponemos que no tuvo más remedio que declararles la guerra. Por eso en estas piedras, cuando aparecen escenas de caza de dinosaurios, siempre se extienden las matanzas hasta las crías  de los animales antediluvianos. De esta forma, con la muerte del macho y de la hembra y la destrucción de los huevos y las crías conseguían un exterminio prácticamente completo. Rompían su ciclo biológico.


Los altorrelieves cubren la superficie de la piedra, explicando primero el ciclo biológico del stegosaurus para pasar a continuación a otra secuencia desconcertante. Dos hombres de extrañas caras se habían situado sobre el lomo del animal. Y parecían atacar al gran saurio. El stegosaurus medía unos seis metros de longitud. Y aunque parece ser que se alimentaba de vegetación, puede comprobarse en las piedras que también atacaba al hombre. Pues bien, ésta parece ser una de las razones por las que esta civilización  prehistórica emprendió también la guerra contra el stegosaurus.

Este enorme saurio tenía en la cabeza un hueso tan débil que con un golpe se le podía matar. Pero, ¿cómo se las arreglaban estos cazadores para llegar hasta el cráneo? Según puede verse los dos seres parecen caminar sobre el lomo del animal prehistórico.

El stegosaurus, como otros reptiles, disponía de un cerebro normal y de un ganglio pélvico que regía el automatismo de la parte posterior del cuerpo del animal. Esto ha sido reconocido por la Ciencia actual. De ahí que se les haya llamado también saurios de doble cerebro.

En su columna vertebral se producía un ensanchamiento superior al del cerebro propiamente dicho y que tenía por finalidad el control de esa zona posterior del gran saurio. Pues bien, los cazadores subían por la cola —concretamente por el estrecho corredor que quedaba entre las dos hileras de placas óseas— y llegaba hasta la altura de la cintura escapular. Esa doble dependencia era fatal para el animal, puesto que hacía insensible su cola.  Y esto lo sabían los hombres de las piedras grabadas. Ascendían por el lomo del saurio hasta que éste sentía algo sobre la zona del ganglio pélvico. En ese instante el stegosaurus volvía la cabeza y el cazador le podía romper el cráneo de un golpe.

Se han llegado a reunir series de grabados para otras especies de saurios, como el triceratops, el tyrannosaurio, el megaquiróptero  (murciélago gigante), el stegosaurus y el agnato. De estos animales se dispone series completas, mientras que de otros se tienen solo series parciales. Por ejemplo, sobre el agnado, peces sin mandíbulas, hay  más de 100 piedras. pude comprobar la evolución, la clara metamorfosis de este pez prehistórico que vivió en nuestros océanos en el período Devónico (Era Primaria o Paleozoica) y al que se le señala, por tanto, más de 320 millones de años.


Según indica la Paleontología, estos peces sin mandíbulas son los primeros vertebrados conocidos. Sus restos se encuentran ya en el período Silúrico, pero son comunes sólo durante el referido período Devónico. Algunos —sigue afirmando la Paleontología— vivieron en el mar, y otros, en agua dulce. La única especie de agnato conocida en la actualidad fue encontrada en Vietnam. La mayor parte disponía de un casco óseo alrededor de la cabeza y parte frontal del tronco, así como gruesas escamas también óseas sobre el resto del cuerpo.

Hay  varias piedras de gran peso con grabaciones de este mismo tipo de pez sin mandíbulas, pero, con una sensacional diferencia respecto a las anteriores piedras. En este caso, el agnato aparecía devorando una pierna humana. Estos peces eran gigantescos. Los agnados actuales son muy pequeños. Es decir, con estos peces prehistóricos sucedió exactamente igual que con los grandes reptiles de la Prehistoria. Los descendientes» actuales han visto reducido su tamaño hasta extremos insospechados.

En otras enormes piedras hay también grabaciones y altorrelieves con otros tipos de dinosaurios. Así como con el stegosaurus no había mucho peligro para los cazadores,  no sucedía lo mismo con el tyrannosaurio. Este formidable monstruo carnívoro tenía el cuello corto y robusto y la cabeza provista con poderosas mandíbulas. La Paleontología asegura que hizo su aparición a finales del período Cretácico, es decir, hace más de 65 millones de años. Tenía quince metros de longitud y seis de altura, y sus patas delanteras eran tan cortas que, según parece, no podían llegar hasta la boca.

El tyrannosaurio  era sin duda  uno de los más terroríficos e implacables enemigos de esta civilización prehistórica. Y contra él fue dirigida gran parte de la operación de destrucción. Pero la táctica para exterminarlo no podía ser idéntica a la empleada en el caso del stegosaurus. En una de las piedras se reproduce la figura de uno de estos feroces monstruos del Cretácico. Y junto a él se ven  hombres que portan armas. El tyrannosaurio era un animal sumamente peligroso. ¿Qué hacían entonces los cazadores?


En primer lugar, tal y como ve en la piedra, le dejaban ciego. De esta forma, otro cazador podía ascender por la cola y lomo del animal, golpeándole en la cabeza. Pero, no en cualquier punto del cráneo. El arma que porta el hombre tiene una especie de rayado. Y en la cabeza del tyrannosaurio han grabado también otro punto, con un rayado idéntico al del arma. Pues bien, eso parece indicar  que debían golpear al monstruo prehistórico en una zona concreta del cráneo.

Estas nociones precisas de la anatomía de un tyrannosaurio, de un stegosaurus, de un triceratops, etc., así como de sus ciclos biológicos, sólo pueden revelar un conocimiento profundo de la fauna existente en aquella remota época. Un conocimiento que sólo podría producirse de haber coexistido con dichos seres.

Distribuidos a la perfección entre las dos caras de otra piedra puede verse un enorme pájaro, aparentemente mecánico, sobre el que vuelan dos seres que portan sendos telescopios y con los que miran hacia la tierra. Pero, ¿qué buscaban aquellos hombres? La respuesta estaba también en el grabado. A ambos lados de la piedra, y coincidiendo precisamente con su parte inferior, aparecen los grabados en altorrelieve de dos dinosaurios. Un tercer hombre, idéntico a los que se encontraban sobre el pájaro, descendía hasta el lomo de uno de los dinosaurios y  mientras se sujetaba al pájaro con una especie de cable, con la otra mano hundía un cuchillo en el cuerpo del animal.


En aquel grabado también hay otros tres elementos sorprendentes. Se trata de lo que parecen ser  tres lunas situadas en distintas posiciones del cielo en el que se movía el gran pájaro. Parece ser que estos seres habían conseguido vencer la fuerza de la gravedad y disponían de aparatos voladores que en las piedras aparecen representados como pájaros.

Aparentemente esas máquinas voladoras les permitieron extender su guerra contra los saurios prehistóricos a todo lo largo y ancho del planeta. En muchos casos, como en el del tyrannosaurio, cegaban al animal, lanzando una descarga sobre el mismo. Esto les permitía descender desde sus aparatos voladores para rematar al monstruo o bien ascender hasta su cabeza por la cola y el lomo.

Esta es una de las más impresionantes piedras de la gran biblioteca de piedra. Allí se mostraba la existencia de una civilización con tecnología avanzada. Hasta el momento, ninguna de las teorías a favor de la existencia de remotas civilizaciones se había podido apoyar en pruebas tan concluyentes.  Según se deduce de los distintos grabados, el hombre prehistórico luchó intensamente contra los dinosaurios y demás reptiles. Fue una guerra a muerte, sin tregua. Una guerra que fue más allá que la matanza de los saurios, puesto que se rompió el ciclo biológico de estos animales prehistóricos, anulando así la supervivencia de estas especies.


Muy probablemente la combinación de estas matanzas masivas y el formidable cataclismo explican esa súbita extinción de los más formidables y terribles  animales que jamás hayan poblado la Tierra. De no haber sido por estas razones, tal vez  hoy seguirían poblando y dominando el planeta.

Según las piedras también parece que en aquella época remota la Tierra tenía tres satélites. Se deduce que un posible desfase en el magnetismo de la Tierra fue provocando un desajuste en las órbitas de dos de estas Lunas, que terminaron por caer sobre el Planeta. Este impacto terrorífico convulsionó los continentes y océanos, provocando una formidable catástrofe. Pero, ¿cuándo tuvo lugar realmente dicho cataclismo? Las piedras grabadas parece tienen la respuesta.


Un detalle fundamental a la hora de valorar las piedras labradas es que su tamaño está en proporción directa a la importancia del tema que se relata en dichas piedras. Esto querría decir que, cuanto más pesada fuera la piedra y cuanto más trabajo y esfuerzo se hubiera empleado a la hora de la grabación, más trascendental era la información que se exponía. De ahí, por tanto, que los altorrelieves  señalaran generalmente conocimientos mucho más decisivos que los simples grabados. Éste era el caso, por ejemplo, de la pesada piedra referida al stegosaurus,

Así sucede igualmente con otra formidable mole de piedra de media tonelada en la que se muestra  una matanza de hombres por parte de los dinosaurios. En aquella descomunal piedra pueden verse unos altorrelieves en que se muestra como saurios prehistóricos de varios tipos devoran y atacan a hombres. Es curioso que otras piedras en que estos hombres grabaron también ciervos, caballos y una extensa gama de animales, son más pequeñas. Pero en este caso, con los grandes reptiles, no ocurre lo mismo. Casi todos están grabados en piedras de gran tamaño y peso. Casi todos en altorrelieves. ¿Por qué razón?

Todo parece indicar que en estos casos, cuando se toca el tema de los dinosaurios, no se trata ya de cacerías más o menos deportivas. Se trata de  la guerra de aquella civilización contra sus mortales enemigos. Por eso plasmaban estas escenas en piedras mayores, con altorrelieves. En demostración de lo que decimos hay otra gran piedra en que se muestra que el hombre no debía aproximarse ni entrar en el  lugar que señala la roca labrada. Si lo hacía, podía morir. En esta piedra se está señalando un área donde vivían dinosaurios adultos y las formas intermedias de éstos. Eran terrenos de dominio de los grandes saurios.


En otra de las piedras grabadas puede observarse  un hombre que sostiene un extraño corazón. Y junto al hombre se encuentra un  reptil prehistórico de gran aleta dorsal y que, según la Paleontología, apareció en el Carbonífero Superior, subsistiendo hasta el período Pérmico Medio. Es decir, en plena Era Paleozoica o Primaria. Este grabado nos está revelando el profundo conocimiento que tenía aquella civilización de la fisiología y anatomía de sus innumerables enemigos.

En una  serie de piedras dedicadas a los saurios prehistóricos se pueden distinguir hasta 37 tipos distintos de grandes saurios, perfectamente clasificados por la Paleontología, así como otros muchos, desconocidos aún para la ciencia moderna. Todas las piedras y todas las series están vinculadas entre sí. Y buena prueba de ello es una serie  que reflejaba los hemisferios oriental y occidental del Planeta, grabados en dos pesadas piedras circulares. Hemisferios donde apenas si se pueden reconocer los continentes que hoy habitamos. Hemisferios que constituían el globo terráqueo… hace millones de años. Y en estas piedras de los viejos continentes hay  varias desconcertantes sorpresas: allí aparecen grabados lo que parecen ser continentes hoy desaparecidos y que hemos dado en llamar Atlántida y Mu. Y en dichas masas continentales figuran las razas que los poblaron.


Pero la piedra más sorprendente de las encontradas es una en dos de las caras laterales de la roca  se ven tres seres —idénticos en su fisonomía a los que aparecen en las restantes piedras grabadas— que portan catalejos y que miran hacia la parte superior de la piedra, en que pueden observarse estrellas, cometas, nebulosas, constelaciones  y toda una serie de signos, Parece que representan trece constelaciones, que incluyen las Pléyades y las doce constelaciones conocidas Aquellos tres astrónomos observan la bóveda celeste, perfectamente grabada en la parte superior de la piedra. Y parece que para aquella civilización, las Pléyades tenían una importancia significativa.

Las Pléyades, según Isaac Asimov, es considerado como un pequeño cúmulo de estrellas de brillo moderado de la constelación de Tauro. Nueve de las estrellas del cúmulo son suficientemente brillantes como para poder ser observadas a simple vista, aunque algunas de ellas se encuentran muy juntas y es difícil distinguirlas por separado. Este cúmulo ha sido denominado por la mitología las Siete Hermanas.  Cuando en 1610 Galileo enfocó su telescopio hacia las Pléyades, comprobó que podía contar sin esfuerzo 36 estrellas.

Los astrónomos han estimado que la distancia media entre las estrellas del cúmulo de las Pléyades equivale sólo a un tercio de la separación interestelar media en las proximidades de nuestro sistema solar. Hoy se sabe que el grupo entero se encuentra a unos 400 años-luz de nosotros y que abarca una región del espacio de unos 70 años-luz de diámetro. Aún cuando las Pléyades son el cúmulo más grandioso de cuantos se pueden observar a simple vista, no constituyen sino una muestra sumamente pálida del espectáculo que se nos ofrece a través del telescopio.


Pero en el firmamento de esta gran piedra también está grabado nuestro Sistema Solar. En este grabado aquellos seres nos indican que eran capaces de observar el Cosmos Y por descontado que con simples catalejos habría sido imposible observar constelaciones que están tan alejadas de la Tierra. Esta civilización nos está señalando que tenían capacidades de visión telescópica y que podían dirigir sus aparatos de astronomía hacia aquellos lugares del Universo que desearan, escrutando así las maravillas del espacio.

Pero en esta fantástica piedra hay algo más. En muchas de las grabaciones se repiten unos símbolos que probablemente constituyen una clave para la  lectura de estas piedras. Esos símbolos, en una determinada posición, parece que significan vida inteligente, mientras que en otra posición indican  que no hay vida inteligente. Pues bien, este elemento se encuentra también repartido aquí y allá, entre las distintas constelaciones y astros que han quedado grabados en esta bóveda celeste.


En efecto, unas diminutas hojas rayadas, así como unos extraños rombos y pequeños cuadrados aparecen grabados en las distintas figuras que representan las nebulosas y planetas. Parece que estos seres tenían conocimiento de la existencia de vida en el espacio exterior y que estaban observando si hay vida en el firmamento. Y si la interpretación de los símbolos es correcta, parece que en las Pléyades había vida inteligente.

Aquí hay que aclarar que  la edad del terreno donde se han extraído estas piedras (Ocucaje y Nazca)  pertenecen a una de las placas antiguas  del planeta. Su antigüedad, por tanto, sería francamente difícil de precisar. Quizá entre 200 y 500 millones de años. Pero, ¿Quién puede saberlo realmente?

Según el doctor Cabrera, el descubridor de la biblioteca de piedra,   parece que la edad en que vivió esta civilización que grabó las piedras podría ser contabilizada, más que por años, por ciclos solares. En el estudio de las piedras se pudo observar que esta civilización  contaba el tiempo en meses de 28 días. Al multiplicar esos 28 días por 13 constelaciones se obtienen 364 días, que se supone era la duración del año en aquella época. O sea, que la Tierra empleaba en aquellos tiempos un total de 364 días para cubrir una vuelta completa en torno al Sol.

Pero, ¿por qué 364 días? ¿Y por qué nuestro mundo da hoy 365,25 días en completar esa misma órbita? Esta era la primera de las trascendentales pruebas que ofrece esta piedra sobre la antigüedad de la gente  que la grabó. Nosotros llamamos año al tiempo que la Tierra necesita en dar una vuelta completa alrededor del Sol. Y según los más avanzados cálculos astronómicos, ese movimiento de traslación se cubre en 365 días más unas pocas horas.

Y, ¿a qué es debida esta diferencia entre el año de 364 días de aquella civilización y el nuestro de 365,25 días?  Está demostrado que el Sol pierde materia. Y está demostrado también que esa pérdida de materia, aunque mínima, tiene unos efectos concretos sobre los planetas que giran alrededor del astro rey. Al perder materia, la atracción ejercida por el Sol sobre los astros que se mueven en torno suyo es ligeramente menor. Esto provoca un alargamiento de la elipse que dibuja la Tierra en su órbita alrededor del Sol. ¿Y qué sucede cuando la elipse de la Tierra se alarga? Lógicamente, que el año también se alarga.



Entonces, ¿no será que ese día y esas horas de más nos están midiendo realmente el tiempo transcurrido entre el hombre que grabó estas piedras y nosotros? Si llevamos estos razonamientos a cifras matemáticas sabemos que cada 100 siglos se produce un segundo de diferencia. Según estos cálculos esta civilización habría existido hace 840 millones de años. Probablemente hay algún cálculo incorrecto, ya que esta antigüedad, incluso para los dinosaurios, parece excesiva.  Pero lo que si parece indicar es una antigüedad de muchos millones de años.   

Entre los signos que aparecen grabados en la bóveda celeste de la piedra se observa un corneta. Además del zodíaco, con trece constelaciones también figura nebulosa Cabeza de Caballo, denominada así por su semejanza con la cabeza de un caballo. Una nebulosa que la Astronomía califica como oscura y que se encuentra situada en las proximidades de una de las estrellas del cinturón de Orión. Y además de las constelaciones, del cometa ya citado, de los planetas y de la nebulosa Cabeza de Caballo había otros elementos. Y uno de ellos parecía un eclipse anular de Sol.


Y el  24 de diciembre de 1973 el cometa Kohoutek estuvo más cerca que nunca de la Tierra en su viaje por el cosmos. Y se registró igualmente el eclipse anular de Sol. La Luna se colocó durante unos segundos ante el disco solar, formando un majestuoso anillo. Y Venus y Júpiter se situaron en la posición señalada por los astrónomos y por las grabaciones en aquella piedra de Ica.

Eran, pues, 13 elementos zodiacales, 2 planetas, la Luna, el Sol, la nebulosa Cabeza de Caballo y el cometa Kohoutek, coincidiendo con la más absoluta precisión. En total, 19 factores. Había que descartar, necesariamente, la coincidencia. Los seres que habían grabado aquella piedra habían tenido conocimiento de la existencia de este cometa.

Los astrónomos dijeron en un principio que el cometa Kohoutek  tenía una órbita de 10.000 años. Poco después rectificaron y la incrementaron hasta los 40.000. Por último dejaron sentado que la órbita del Kohoutek era más bien parabólica y algunos astrónomos barajaron cifras de millones de años para su órbita.
.

Las piedras nos estaban cuantificando el tiempo transcurrido entre aquella civilización y la nuestra. Podemos percibirlo a través de la fauna ya extinguida, de los continentes que desaparecieron y por la propia diferencia de la morfología de aquellos hombres.

Pero, si hace tantos millones de años hubo otros seres humanos, ¿cuántas civilizaciones, todavía desconocidas y olvidadas, poblaron igualmente nuestro mundo entre el entonces y ahora?


Hay que reconocer que todo lo relacionado con la biblioteca de piedra de Ica parece realmente fantástico,  aunque resulta difícilmente concebible que sean falsificaciones de los indígenas de la zona. Lo que es cierto es que con métodos como el Carbono.14 es prácticamente imposible determinar la supuesta gran antigüedad de estas piedras. Las razones principales en favor de la fiabilidad de estas piedras lo constituyen los conocimientos que aportan y que parecen difíciles de imaginar en los indígenas de la zona y por el ingente trabajo que implicaría grabar estas miles de piedras y darles una patina de antigüedad.  Pero cada uno es libre de sacar sus propias conclusiones.

sábado, 20 de junio de 2015

Los 3 Astronautas que murieron con una sonrisa


El 30 de junio de 1971, la nave espacial soviética Soyuz XI puso a funcionar su sistema automático de aterrizaje, después de permanecer 24 días en el espacio.

En la base se sintieron satisfechos a pesar de que en los últimos minutos habían perdido contacto con los astronautas: Dobrovoisky, Vlokov y Patsayev. En ese momento comenzaría uno de los misterios más comentados de los años 70.

A pesar de haber perdido el contacto al  atravesar la ionosfera, no había por qué preocuparse pues la nave estaba aterrizando según lo previsto. Pero cuando los técnicos abrieron la portezuela de la astronave vieron que los tres tripulantes  sonreían, pero ninguno se movió ni levanto la mano para saludar. Todos estaban muertos.


jueves, 16 de abril de 2015

¿Quiénes fueron los verdaderos "Dioses del Edén"?


El relato Bíblico de Adán y Eva en el Jardín del Edén está basada en hechos reales que sucedieron hace cerca de 200.000 años. Una comparación de los textos antiguos con los últimos avances en la ciencia genética revela detalles sorprendentemente coherentes, el cual nos permiten finalmente resolver el misterio de los orígenes de la humanidad.

La sorprendente conclusión es que el hombre era un híbrido genético, creado y manipulado no por un Dios, sino por 'dioses' de carne y hueso, que caminaban y conversaban.


miércoles, 15 de abril de 2015

Mapa de 500 años de Antigüedad

El mapa de 500 años de Antigüedad hace pedazos la historia oficial de la raza humana.



Si la sabiduría convencional sobre la historia de la raza humana es correcta, entonces la civilización humana no es lo suficientemente antigua, ni tampoco fue lo suficientemente avanzada, para dar cuenta de muchos de los misteriosos sitios arqueológicos y monolíticos de todo el mundo. Lugares como Gobekli Tepe en Turquía, las Pirámides de Bosnia, y el Calendario de Adán en Sudáfrica, plantean la misma pregunta: si la civilización humana no es supuestamente lo suficientemente antigua como para haber creado todos estos sitios, entonces, ¿quién, o qué, tenía la capacidad de crear tantas estructuras elaboradas en todo el mundo?
Está claro que la comprensión de nuestra propia historia esta incompleta, y hay un montón de evidencia creíble que apunta a la existencia de culturas inteligentes y civilizadas sobre la Tierra mucho antes que las primeras culturas humanas surgieran desde el Medio Oriente alrededor del año 4000 aC. El mapa del mundo de 1513 del almirante Piri Reis es parte de la historia más completa emergiendo de nuestra historia, una que desafía el pensamiento dominante en gran manera.

La elaboración de mapas es una tarea compleja y civilizada, que se cree ha surgido en torno al 1000 aC con las tabletas de arcilla babilónicas. La Antártida fue oficialmente visto por primera vez por una expedición rusa en 1820 y está totalmente cubierto de capas de hielo que se cree que se formó alrededor de hace 37 millones años. La Antártida, por lo tanto, no debe haber sido visto en ningún mapa anterior a 1820, y todos los mapas visuales de la Antártida debe contener las capas de hielo polares, que tienen supuestamente millones de años de antigüedad.

Izquierda: Ya que la Antártida no fue "descubierta" por la moderna civilización hasta 1820
no es de sorprender que este mapa del siglo 19 muestra un espacio vacío donde ahora sabemos
donde esta la Antártida. Derecha: Antártida como aparece hoy en día.
Un mapa del mundo hecho por el cartógrafo otomano y almirante militar, Piri Reis, arroja algunas dudas sobre lo que pensamos que sabemos sobre la civilización antigua.

Mapa del mundo hecho por el cartógrafo otomano y almirante militar, Piri Reis.
Desde su descubrimiento, el mapa ha despertado tanto la intriga y la polémica,
sobre todo debido a la presencia de lo que parece ser una representación de la
Antártida 300 años antes de que se descubriera.
El mapa de Piri Reis, que se centra en el África occidental, la costa este de América del Sur, y la costa norte de la Antártida, cuenta con los detalles de una costa que muchos historiadores y geólogos creen que representa la tierra de la Reina Maud, es decir, la Antártida. Sorprendentemente, como se representa en este mapa, el gélido continente no fue cubierto por los casquetes polares, sino, más bien, con densa vegetación. ¿Cómo podría un mapa dibujado en 1513 presentar un continente que no fue descubierto hasta 1820? ¿Y si el continente de hecho había sido descubierto por una de las civilizaciones conocidas que han surgido después del año 4000 aC, por qué las capas de hielo no están en el mapa?

El mapa parece mostrar la masa de la tierra antes de que fuera cubierto de hielo,
hace más de 6000 años.
Las paradojas que presenta el mapa fue de poca importancia para el mundo hasta que Charles Hapgood, profesor de historia de New Hampshire, EE.UU., afirmo que la información en el mapa de Piri Reis apoya una visión diferente de la geología y la historia antigua. Hapgood cree que el mapa verifico su teoría geológica global, que explica como partes de la Antártida podría haber quedado libre de hielo hasta el año 4000 aC.

La presentación de Hapgood es tan convincente que incluso el famoso físico teórico y filósofo Albert Einstein escribió la siguiente línea en un libro que Hapgood escribió en 1953:

“Su idea es original, de gran simplicidad, y – si se sigue demostrando en sí – de gran importancia para todo lo que se relaciona con la historia de la superficie de la Tierra” — Albert Einstein

Sin lugar a dudas no es una broma, el mapa es certificablemente auténtico, pero la información en el mapa es de origen misterioso. El propio Piri Reis noto que el mapa fue dibujado con información procedente de otros mapas antiguos, cartas y registros, muchos de los cuales, Hapgood sugiere, puede haber sido copiado y transcrito en repetidas ocasiones desde antes de la destrucción de la Biblioteca de Alejandría en Egipto, el cual aniquilo la literatura de la antigüedad y el vasto conocimiento cultural.

Esta hipótesis abre la puerta a la posibilidad de que alguna civilización antigua olvidada tenía la capacidad de viajar a la Antártida, cartografíando la Tierra, con la tecnología para hacer mapas, en algún momento antes que las capas de hielo sean formadas. Una desviación importante de nuestra actual comprensión de nuestra historia.

La ausencia de las capas de hielo en el mapa de Piri Reis es peculiar, y en 1960 Hapgood trajo sus teorías sobre esto a la atención de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Preguntó Hapgood, entre otras cosas, si la forma del continente, tal como apareció en el mapa de Piri Reis, era en absoluto similar a la forma del continente bajo el hielo, según lo revelado por las recientes pruebas de la Fuerza Aérea de los datos sísmicos en el continente . Su respuesta fue sorprendente:

“… El detalle geográfico que se muestra en la parte inferior del mapa concuerda muy notablemente con los resultados del perfil sísmico realizado a través de la parte superior de la capa de hielo por la expedición antártica de 1949 sueco-británica.

Esto indica la costa había sido mapeada antes de que fuera cubierto por la capa de hielo.

La capa de hielo en esta región tiene ahora alrededor de una milla de espesor.

No tenemos idea de cómo los datos en este mapa pueden ser reconciliado con el supuesto estado de los conocimientos geográficos en 1513.

Harold Z. Ohlmeyer
Teniente Coronel, USAF
Comandante ”

Graham Hancock – Las huellas de los dioses

Si la teoría de Hapgood tiene mérito, como incluso Einstein lo creía, entonces hubo un periodo de tiempo de alrededor del 6000 aC al 13000 aC cuando la Antártida se encontraba más cerca de la línea ecuatorial y era más tropical en su clima, al igual que partes de América del Sur. Esto fue causado por un cambio repentino de la totalidad de la litosfera de la Tierra, él teorizó, moviéndose simultáneamente todos los continentes en su posición actual, una visión muy diferente que la ampliamente aceptada explicación de la teoría de la tectónica de placas ofrece.

Si la Antártida había estado en realidad mucho más al norte y luego estando donde actualmente esta, y no estaba cubierto de hielo sólo en fecha tan reciente como 6000 aC, entonces, ¿quién estaba alrededor de ese entonces que podía haber mapeado eso, mucho antes de que las civilizaciones conocidas? ¿Y quién podría haberlo hecho mucho antes del advenimiento del cronómetro marino en el siglo 18, que finalmente resolvió el problema del seguimiento preciso de la longitud en alta mar?

Después del éxito de la teoría de la Antártida en el mapa de Piri Reis, el profesor Charles Hapgood decidió ir en busca de más pruebas que demostraran que, hace muchos años existió una civilización que cartografió la Antártida cuando esta se encontraba desprovista de hielo. Su primera confirmación llegaría con la forma del mapa de Oronteus Finaeus.

El mapa del mundo de Oronteus Finaeus de 1531, un mapa mostrado por el profesor
Charles Hapgood habiendo sido copiado de mapas muy antiguos (similares al mapa
de Piri Reis) ahora perdidos para nosotros. La Antátida (etiquetada como tierra Australis)
aparece sobre el mapa en el correcto lugar y en general en la correscta forma pero mucho
mas grande que hoy enb día y muy parecido como lucia durante la ultíma edad de hielo
hace 1200 años, el mapa muestra a las costas de la Antñatida con la forma que ésta tiene
debajo de sus 1.6 kilómetros de hielo.
¿Había sido toda la Tierra mapeado por el año 4000 aC, como el análisis del mapa de Piri Reis y las teorías de Charles Hapgood sugieren? ¿Podría el mapa de Piri Reis haberse basado en los documentos de una civilización prehistórica aún por descubrir, que poseía la tecnología que les permitía viajar y trazar con precisión el mundo?

Sin importar el origen real de las fuentes, una cosa es cierta: este mapa abre el debate sobre la forma en que vemos nuestra propia historia y sí, en su caso, esas opiniones son exactas. Tal vez algún día se descubrirá la verdad.


Fuente: http://mparalelos.com

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